Voy subiendo hasta tu casa
que está hecha de piedra,
que está más arriba.
Es difícil mirar para atrás,
los hechizos queman,
te atraen y te encierran.
El sendero es sólo para ir
y una vez arriba
ya no hay forma de bajar.
Son esas cosas que te atrapan,
te cambian y no dan tiempo a pensar.
No siempre somos hombres fuertes
ansiosos por luchar
y encontrar la salida.
Todo es raro acá.
En la casa de piedra , la angustia es pasajera, las ventanas sólo dejan ver nubes que son como un mar, nubes que hacen olvidar.
Son sentimientos que te atrapan,
te cambian y no dan tiempo a pensar.
No siempre somos hombres fuertes...
La casa de piedra,
este es mi nuevo hogar.

Me gusta mucho la imagen!
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