Voy subiendo hasta tu casa que está hecha de piedra, que está más arriba. Es difícil mirar para atrás, los hechizos queman, te atraen y te encierran. El sendero es sólo para ir y una vez arriba ya no hay forma de bajar. Son esas cosas que te atrapan, te cambian y no dan tiempo a pensar. No siempre somos hombres fuertes ansiosos por luchar y encontrar la salida. Todo es raro acá. En la casa de piedra , la angustia es pasajera, las ventanas sólo dejan ver nubesque son como un mar,nubes que hacen olvidar. Son sentimientos que te atrapan, te cambian y no dan tiempo a pensar. No siempre somos hombres fuertes... La casa de piedra, este es mi nuevo hogar.